El Papa León exhorta a promover y proteger la dignidad humana

Carol Glatz | Catholic News Service

Los cristianos pueden ayudar a superar las numerosas distorsiones y mentiras sobre la verdadera dignidad de cada persona humana y, al hacerlo, promover y defender la vida humana, afirmó el Papa León XIV.

“Creados a imagen de Dios, por medio de Cristo y en vistas a Él, hemos recibido una dignidad única e indeleble. Comprometámonos a promoverla y defenderla siempre, con la luz y la fuerza del Evangelio”, dijo durante su discurso en la audiencia general, celebrada en la Plaza de San Pedro el 9 de septiembre.

“Esta dignidad está confiada a la responsabilidad de cada uno; al mismo tiempo, exige también solidaridad y cuidado recíproco, superando las numerosas falsificaciones y manipulaciones que todavía hoy desfiguran su percepción y obstaculizan su realización”, dijo, continuando su serie de catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II.

El primer capítulo de la constitución conciliar “Gaudium et Spes” subrayó que el fundamento y la condición de los valores más preciados del mundo tienen su raíz en la dignidad inherente e indeleble de la persona humana, señaló el Papa León.

Sin embargo, a lo largo de la historia se han tomado decisiones “en contra de su dignidad” y “Toda la vida humana, la individual y la colectiva, se presenta como lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal”.

“Es el pecado, sobre todo, el que desfigura la imagen de Dios en el ser humano”, afirmó el Papa en su resumen para los peregrinos de habla portuguesa.

Por ejemplo, cuando el cuerpo se reduce a ser “un objeto” del que se puede “disponer arbitrariamente”, eso es “siempre una negación de la dignidad de la persona”, dijo.

Solo al reconocer que el ser humano es cuerpo y alma juntos y que la dignidad humana tiene un origen divino, la humanidad puede evitar posibles distorsiones y “afrontar las contradicciones, antiguas y nuevas, que impiden su plena realización”, señaló.

La Iglesia Católica enseña que la dignidad humana nunca depende de “las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla”, dijo, citando su reciente encíclica “Magnifica Humanitas”.

La dignidad infinita del ser humano proviene de ser hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza, añadió el Papa León.

La persona humana está hecha para la relación, la comunión y la participación, dijo el Papa, no para el aislamiento. La humanidad está llamada a cultivar una “relación filial con Dios Padre y una relación fraterna con Cristo y con todos los seres humanos”.

“Ser persona significa percibirse a sí mismo como un don que hay que compartir, creciendo y madurando en la acogida, la reciprocidad y el servicio”, dijo.

Cada persona, señaló en su catequesis principal, está dotada de los dones de la inteligencia, “que hace del ser humano un buscador insaciable de la verdad”; de la conciencia, “por medio de la cual da unidad y sentido a su propia vida”; y de la libertad, “que lo convierte en protagonista responsable de sus propias decisiones”.

“El Espíritu Santo, que da vida en Cristo, nos hace libres y nos asegura constantemente nuestra dignidad de hijos de Dios, liberándonos del miedo y guiándonos hacia la meta última: aquella vida en plenitud más allá de la muerte que Cristo nos ha prometido”, dijo.

“Ayudémonos, pues, unos a otros a cuidar y defender nuestra dignidad dada por Dios y caminemos juntos hacia nuestra patria celestial”, dijo el Papa León en el resumen en inglés de su catequesis.

En la foto de arriba: El Papa León XIV saluda a visitantes y peregrinos desde el papamóvil mientras recorre la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, antes de su audiencia general, celebrada el 9 de septiembre de 2026. (Foto CNS/Vatican Media)
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Author: OSV News

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