Insitituto Emaús: Formando Líderes, forjando discípulos

DESPUÉS DE SOLO DOS AÑOS, uno de ellos durante una pandemia, el Instituto Emaús ya está marcando una diferencia en las comunidades parroquiales.

Lanzado en el otoño del 2019, el Instituto Emaús es un programa de formación intelectual y ministerial de cuatro años para apoyar el ministerio de liderazgo laico y posibles candidatos diaconales Latinos / Hispanos de la Diócesis de St. Cloud. Trabajando en asociación con la Escuela de Teología y Seminario St. John en Collegeville. Su propósito es crear ministros bien formados que servirán a la misión del Evangelio en sus familias, parroquias y comunidades más amplias en toda la diócesis.

Julio Cesar Tena Soria se reúne con un pequeño grupo en Parroquia de San Andrés en Elk River. (Photográfia de Dianne Towalski/The Central Minnesota Catholic.)

Martina Talic es una profesora, que ha estado enseñando en el instituto durante dos años. También enseña Español a estudiantes de secundaria en St. John’s Prep School, (Escuela Secundaria y Preparatoria), en Collegeville.

“Me encanta la idea de poder combinar el Español y la teología y enseñar a una población diferente: adultos”, dijo Talic. “Enseñar a adolescentes y adultos es muy diferente. Enseñar a los adultos es más como compartir con ellos. Tienen tanta experiencia que termino aprendiendo de ellos”.

En el Instituto Emaús, Talic impartió “Ministerio en los márgenes”, así como una clase de Habilidades de la Comunicación. Este año, está impartiendo un curso sobre “Carismas y pequeñas comunidades cristianas”.

“La idea de las pequeñas comunidades cristianas es crear una comunidad similar a las del cristianismo primitivo”, explicó. “La comunidad con los miembros se conocen bien y se apoyan. Los miembros oran juntos, alaban a Dios y comparten sus experiencias de vida”.

Parte del plan de estudios era que los estudiantes formaran pequeños grupos en las parroquias y experimentaran con diversas técnicas de aprendizaje e intercambio.

Alejandra Mancilla, quien está terminando su segundo año como estudiante de Emaús, creó un pequeño grupo en su parroquia, San Leonardo, en Pelican Rapids.

Alejandra y Mario Mancilla, la parroquia de San Leonardo en Pelican Rapids.

“Mi proyecto consiste en reunirme con mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, que provienen de diferentes ámbitos en la vida”, dijo. “Tenemos que reunirnos una vez a la semana durante seis semanas y tratar de pasar tiempo juntas fuera de la misa, conocernos, caminar juntas en nuestra vida diaria”.

Ella dijo que lo que la inspira es que incluso con todas las cosas que suceden en la vida de las personas, especialmente el año pasado, las mujeres han perseverado en su fe y en su testimonio del amor de Dios.

“Mi mayor esperanza es que todas las que asistan a estas sesiones puedan llevarse consigo que Dios está siempre con nosotros, incluso en nuestras vidas desordenadas. Y que vean que Dios quiere que vayamos a Él en nuestras luchas y alegrías cotidianas”.

El esposo de Alejandra, Mario, también asiste al instituto yestá realizando el diaconado permanente.

“Al principio, quería continuar mi educación en el instituto debido al papel que mi esposo y yo tenemos en nuestra comunidad parroquial”, dijo Alejandra. “Trabajamos junto con la comunidad que habla Español y quería prepararme mejor para servirles mejor. Con mi esposo trabajando en la vocación del diaconado, me he agregado el objetivo de apoyarlo en este proceso, para poder crecer con él y entenderlo mejor si realmente se convierte en diácono”.

A Alejandra le encanta, sobre todo, aprender de los otros estudiantes y de los profesores. “He aprendido que todos estamos tan hambrientos de compañía, hambrientos de tener a alguien que camine con nosotros y que esté ahí para nosotros en los momentos difíciles o felices, sin ser juzgados cuando nos equivoquemos”, dijo.

Otro estudiante de Emaús, Julio Tena, creó un pequeño grupo en su parroquia de San Andrés en Elk River. Su grupo se centró en personas de su comunidad que ya están sirviendo o tienen el deseo de servir en la parroquia. Asistieron unas 10 personas de entre 20 y 50 años.

“La idea es discernir la llamada que Dios nos hace, porque todos tenemos algo que dar a los demás al ser discípulos de nuestro Señor Jesús”, dijo.

El Instituto Emaús es un programa de formación intelectual y ministerial de cuatro años para apoyar el ministerio de liderazgo laico y posibles candidatos diaconales Latinos / Hispanos de la Diócesis de St. Cloud. (Photográfia de Dianne Towalski/The Central Minnesota Catholic)

El grupo se reunió durante seis semanas.

“En esas semanas, creció una unión muy grande entre el grupo, confianza, confidencialidad y mucho respeto. Creo que eso inspira a cualquiera a sentirse bien cuando nos reunimos”, dijo.

Aunque el grupo de Julio hablaba principalmente Español, una persona que hablaba solo Inglés, asistió al grupo con su esposa.

“Vino con el deseo de aprender más sobre Dios y aprender Español al mismo tiempo”, dijo Julio. “Fue una experiencia muy agradable.

Debido a que el Espíritu Santo obró mucho en él, no se perdió de lo que se estaba hablando y aprendiendo”, dijo Julio.

Julio empezó a asistir a Emaús porque quería saber más de Dios y también crecer en la fe que ya tiene, pero ha encontrado aún más.

“Lo mejor es conocer a muchas más personas de nuestra diócesis que comparten el mismo deseo de saber más sobre nuestra fe y que de alguna manera, como yo, están poniendo en práctica todo lo que aprendemos en nuestras comunidades”, dijo.

Julio quiere sobre todas las cosas, llevar a las personas al Señor.

“Mi mayor esperanza es ser un instrumento de Dios y, de esta manera, la comunidad de Elk River puede tener un encuentro con nuestro Señor Jesús. Esto es lo que deseo con todo mi corazón”, dijo. “Creo y confío al 100 por ciento en que Dios hará el resto”.

Aunque los estudiantes tuvieron buenas experiencias con sus cursos, Talic dijo que COVID presentó un desafío adicional.

“A la mayoría de los estudiantes les fue muy bien con este proyecto y lo disfrutaron. Algunos tuvieron problemas para reunir a un grupo, especialmente durante los momentos en que las comunidades parroquiales no se estaban reuniendo y estaba desanimada.

La mayor parte del curso se ha impartido en línea a través de Zoom.

Aunque la mayoría de nosotros preferiría estar en persona, esta forma de aprendizaje funcionó muy bien para los participantes”, dijo. La mejor parte, dijo, fue que la gente respondió.

“Algunos participantes decidieron mantener las reuniones grupales semanales a pesar de que ya habían completado los requisitos del curso”, dijo Talic. “Esto muestra nuestra necesidad humana de estar conectados unos con otros”.

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Las inscripciones al Instituto Emaús están abiertas para el año escolar 2021-2022. Para obtenermás información, visite https://stcdio.org/emmaus-institute/.

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Author: Kristi Anderson

Kristi Anderson is the associate editor for The Central Minnesota Catholic Magazine.

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