Obispo Neary: Confía en el fuego del Espíritu Santo para inspirar el futuro

Hay una historia de los Padres del desierto que es una de mis favoritas. Es así. El abad Lot se acercó al abad José y le dijo: “Padre, según puedo, guardo mi pequeña regla, mi pequeño ayuno, mi oración, meditación y silencio contemplativo; y según puedo me esfuerzo por limpiar mi corazón de pensamientos: ¿ahora qué más debo hacer?” El anciano Padre se levantó en respuesta y extendió sus manos al cielo, y sus dedos se convirtieron en diez lámparas de fuego. Él dijo: “¿Por qué no ser transformado totalmente en fuego?”

Por Osbipo Patrick Neary C.S.C.

Hace poco conté esta historia en la conferencia anual del clero celebrada en octubre. Me encanta esta historia porque muestra el objetivo de nuestras vidas como católicos bautizados: ser totalmente transformados en fuego: llenos del Espíritu Santo, llenos de amor, llenos de celo por hacer conocer, amar y servir a Dios. En esencia, convertirse en algo nuevo.

Juntos, como discípulos misioneros, los invito hoy a emprender conmigo un camino. La mayoría de ustedes ya saben que como diócesis estamos dando un gran paso hacia la reestructuración. No será para ustedes una sorpresa, ver estadísticas que muestran una disminución significativa en la asistencia a Misa, la recepción de los sacramentos, la participación en la formación en la fe y en las donaciones, u ofrendas.

Con la ayuda de Emmaus Partners, (Asociados Emaús), una firma consultora para organizaciones católicas, y en conjunto con nuestra directora diocesana de planificación, Brenda Kresky, y un equipo de planificación recién formado, hemos recopilado y analizado datos de toda la diócesis. ¿Esta información nos ayudó a desarrollar un documento de cambio de orientación que describe los “Por qué?” y el “¿Cuándo?” de nuestra realidad hoy, una cronología de dónde hemos estado, y hacia dónde nos dirigimos. Estos son principios rectores que nos ayudarán a llevar a cabo la siguiente fase de nuestro proceso de planificación pastoral. Pronto, los parámetros para “como hacer” se desarrollarán y compartirán con las ACC (Áreas de Fe Católicas), que nos ayudarán a avanzar. Este será un proceso de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo.

Basados en la promesa del Apocalipsis 21:5, adoptamos el tema “Todo lo nuevo: honrar el pasado, inspirar el futuro.” El trabajo que tenemos que hacer ahora es nada menos que ese — para honrar toda la belleza, la tradición y el trabajo duro que dejaron aquellos que vinieron antes que nosotros, para inspirarnos y activarnos en que hacer para inspirar un futuro para aquellos que vienen después de nosotros.

Lo esencial es confiar en la obra del Espíritu Santo. En el espíritu de un enfoque sinodal, no debemos presentar demasiadas ideas preconcebidas sobre lo que creemos que debería suceder. Necesitamos orar constantemente por nuestros equipos de liderazgo de las Comunidades Católicas de Área, (ACC), invocando la guía del Espíritu Santo, y aprender a escuchar ante todo lo que dice el Espíritu. Entonces podremos discernir el camino a seguir, confiando en que el Espíritu Santo nunca nos abandonará y nos mostrará el camino.

Este no será un proceso fácil, lo sé. Habrá momentos de dolor, pena e ira por parte de los más afectados por los cambios que debemos hacer. Aquí es cuando realmente necesitamos abrazar el amor que fluye de la Eucaristía y acompañar a los que están sufriendo, dar la bienvenida a los que están afligidos y confiar en el proceso.

Como lo expresó el padre Bill Miscamble: “El deterioro y la pérdida no pueden ser nuestra narrativa. Nuestra narrativa está inspirada en el Evangelio”.

Una vez que tengamos los planes finales propuestos para las ACC, tengan la seguridad de que cumpliré con el plan. Puede que eso no me convierta en el obispo más querido en la historia de la diócesis, pero creo que este proceso seguramente dará origen a una diócesis nueva y más dinámica, revitalizada y más enfocada en evangelizar a nuestra gente y llevarla a conocer a Cristo en el nivel más profundo.

Sí, siempre tendremos nuestra parte de desafíos, como los ha tenido la Iglesia en todas las épocas. La cruz está siempre ante nosotros, pero también es el árbol de la vida. Todo lo nuevo en verdad.

Suyo en Cristo, 
+ Obispo Patrick M. Neary, CSC, el decimo obispo de la Diócesis de St. Cloud, Minnesota. 

 

OBISPO NEARY’S PRIORIDAD 2024-2025

BIENESTAR, APOYO Y ENRIQUECIMIENTO DE LOS LÍDERES PASTORALES EN TODA LA DIÓCESIS.

Apoyo a la formación permanente, desarrollo profesional, y cuidado pastoral y espiritual para nuestros sacerdotes, diáconos, equipo pastoral diocesano y líderes laicos de toda la diócesis.

VER LA SINODALIDAD COMO MODELO PARA LA IGLESIA EN LA DIÓCESIS DE ST. CLOUD

Encontrar al Señor en los demás, escuchar, acompañar, discernir hacia dónde nos está guiando el Espíritu Santo.

FOMENTAR UNA CULTURA EUCARÍSTICA EN NUESTRA DIÓCESIS

En el “Año Misionero” del Avivamiento Eucarístico, ¿Cómo ayudamos a las personas? ¿Cómo verse a sí mismos como misioneros modernos? ¿Cómo podemos unir a la gente? Escuchar de unos a otros las experiencias en la Eucaristía. ¿Cuáles son sus propias historias de amor eucarístico?

RECONOCER LA PRESENCIA LATINA EN LA DIÓCESIS DE St. CLOUD.

Continuar escuchando a nuestros hermanos y hermanas latinos e invitarlos más plenamente a la vida de nuestras comunidades católicas por área (ACC), por sus siglas en Ingles, y de la Iglesia en su conjunto.

PLANEAR ESTRATÉGICAMENTE PARA LA PRÓXIMA FASE DE NUESTRAS COMUNIDADES CATÓLICAS POR ÁREA, ACC

Las ACC representan una transición necesaria del modelo tradicional, de una parroquia para un sacerdote,  en la actualidad esto no sucede así. Dadas las realidades presentes y futuras, necesitamos mirar una nueva forma de “ser Iglesia”.

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Author: Bishop Patrick Neary, C.S.C.

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